La Libreta De Lolo

Alfred

Siempre que me veo al espejo, desde niño, he podido identificar en mi rostro esa diferencia simétrica que tenemos todos y traza con marcas, formas y expresiones incluso, dos lados del rostro. Alfred, teniendo en cuenta lo anterior, es la personificación imaginaria que le ha dado mi mente al lado izquierdo de mi cara. En el veo mucha angustia, rencor y temor cuando baja la cabeza, cuando la sube, hasta yo me asusto, veo esa ira, ese cansancio y esa degradación de la moral a la que tanto me opongo. Entonces ¿Por qué Alfred? Ni puta idea. Pero el nombre Alfred me sonó a que podría matar a alguien, a su vez es el nombre del mayordomo de Batman, por ende servicial y en pocas palabras. Una güeva.

A las personas que les gusten los cómics y tuvieran una posición diferente a esta las entendería, puesto que Alfred es muy inteligente y de gran ayuda para Batman. Sin embargo, yo estoy limitándome a escoger esa cualidad de sumisión y priorización de la voluntad ajena antes de la propia.

Alfred es muy inoportuno, como la tos que te da cuando eres un fumador y no estás fumando, el sale a quitarle ese papel tan importante de ocupar el consiente al piloto automático, jaja él es una verga y es quien más ocupo. Cuando Alfred sale suele cagarla, en caso tal de que no la cague causa una impresión errónea.

En sus ojeras se van las lágrimas y las horas de insomnio temiendo a todo en la vida por la inseguridad infundada en mi en mi infancia por cada persona a mi alrededor, estoy muy orgulloso de no ser una mierda desadaptada en la que todos me han querido convertir, si no fuera por haber comido mierda, solo, 6 meses creo que estaría estudiando derecho y viviendo con mi tía Beatriz.

En esos 6 meses fueron donde la parte asquerosa de Albert sació su necesidad oprimida de desobedecer, de tomar rutas alternas, de probar la locura de la adultez, en esa misma época ese monstruoso Albert también habría sido golpeado y gracias al cielo controlado por el sistema, no quiero decir que el sistema me haya convertido en otro más del montón, sin embargo, todos necesitamos un sacudón de vez en cuando para ver más allá de nosotros mismos.

Alfred es parte de mí, al fin y al cabo, yo soy ese personaje que el interpreta, él es obviamente una exageración de varias facetas pasadas, sin embargo, por Alfred soy quien soy y por sus cagadas siempre he aprendido. Lo único que he de destacar de Albert como cualidad es que en él se encuentra el desenfreno y el sexo siempre es intenso y me encanta tener esa pasión fortuita por el cuerpo ajeno.

También tengo una parte buena, pero esa no la voy a describir ahora, precisamente por Alfred y su necesidad caprichosa de besar esa pipa un par de veces más.


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